¿Y si quiero ser botijo? ¿O tabla de planchar? Pues no puedo, tengo que encajar en un diábolo, un cilindro o una campana, según el Ministerio de Sanidad. Tolón, tolón. ¿Y por qué en vez de campana no utilizamos la categoría mesa-camilla? Da más para la risa que campana, en mi opinión. Y es que nos parece increíble que sea el Ministerio de Sanidad el que haya acuñado estas categorías físicas porque siguen estereotipando a las mujeres y dando motivo para las risitas, pero esta vez también nos reímos nosotras.
Detrás de la iniciativa hay un objetivo loable: buscar una imagen de belleza femenina más saludable porque resulta que más del 40% de las mujeres no encuentran ropa que se ajuste a su perfil físico. Así, que estos tres "morfotipos" ayudaran a confeccionar ropa más ajustada al perfil físico de las españolas, porque por primera vez, el patronaje se diseñará en función de las mujeres y no de los hombres, como hasta el momento, de ahí que no encontremos las tallas que nos sientan bien en nuestros cuerpos, tan diversos como nosotras.
Pero la pregunta es: ¿no hay otra manera alternativa para designar esos tres perfiles femeninos? ¿Es necesario "cosificar" de nuevo el cuerpo de las mujeres? ¿Reducirlo a tres categorías faltonas? Pues no. El ministro Bernat Soria ha resultado ser más bien botijo, y en esta ocasión, no nos referimos sólo a su perfil físico.

0 comentarios:
Publica un comentari